The Who – Who’s Next

1971 ve nacer Who’s Next, un disco revolucionario de sonido innovador y enérgico. Con él la música rock divisa un nuevo amanecer. “Who’s Next” fue una de las grandes obras que los británicos The Who nos dejaron. Quinto en su discografía , lo considero un referente atemporal dado el carácter novedoso de su sonido, algo muy poco común en la época en que se publicó y porque fue un disco visionario. Gracias a él, los Who nos muestran lo que está por llegar.

Inician con el clásico “Baba O’Ryley”, toda una explosión de rock elevado a la máxima potencia, y que tiene uno de sus puntos álgidos en su terminación gracias la colaboración del violinista Dave Arbus, que hace gala de un gran virtuosismo realizando un solo espectacular. “Behind Blue Eyes” es una balada que de sutiles tonos acústicos y bellas armonías vocales. En “Won’t Get Fooled Again”, los sintetizadores y órganos cobran un protagonismo mayúsculo, otorgando cierto aire futurista. La poderosa guitarra de Peter Townshend resulta espectacular. “Love Ain’t for Keeping” y “Going Mobile” están marcadas por un estilo acústico excelente.

En su primera edición “Who’s Next contiene 9 pistas, y en rediciones posteriores como la de 1995, se añaden algunos temas inéditos como “Pure And Easy” o “Water”. Hoy he visto el futuro del rock y se llama Who’s Next.

The Who: Roger Daltrey: voz , Pete Townshend: voz, guitarra, organo, piano, sintetizadores, John Entwistle: bajo, Keith Moon: batería y percusión.

Blues Jam In Chicago

Chicago, la ciudad del blues y capital de los doce compases. Algo mágico impregna el ambiente, se percibe en la calle, en la gente, y en cualquier esquina en la que te encuentres. Chicago respira blues por los cuatro costados. En los míticos estudios Chess tuvo lugar “Blues Jam In Chicago”, una reunión de los Fleetwood Mac de Peter Green junto a una selección de bluesman como Willie Dixon, Otis Spann, el armonicista Shakey Horton, J.T.Brown, el batería S.P. Leary, Honey Boy Edwards y Buddy Guy (este último disfrazado bajo el seudónimo de “Guitar Buddy”).

El resultado de estas sesiones producidas por Mike Vernon (que ya había trabajado con bandas como los Blues Breakers de John Mayall o los Ten Years After de Alvin Lee) es de tal magnitud que podemos atrevernos a decir que en Enero de 1969, en el número 2120 de la avenida South Michigan, se graban una de las más grandes sesiones de blues jamás realizadas.

Estos jóvenes músicos sobresalientes, con algunos de sus componentes salidos de la escuela del padrino del blues blanco John Mayall, unido a la contrastada veteranía de los Dixon, Spann o Guy, nos dejan este “Blues Jam In Chicago” para la posteridad. En cada artículo que publico, suelo hacer una pequeña selección de los temas más representativos del disco. Pero hoy no es ese día. En este “Blues Jam In Chicago” no hay lugar para elecciones ni distinciones, porque consideramos que si aún no lo has escuchado…. ¡Ya estás tardando!.

Bienvenido al blues en estado puro.

The Doors – Morrison Hotel

Nos situamos en 1970, década dorada del rock y año de publicación del disco. El continente americano es una fuente de recursos musicales inagotable, de la que emanan una extensa variedad de estilos. Pero si retrocedemos en el tiempo nos daremos cuenta que América es igual a blues, uno de sus métodos primarios a la hora de producir música . Y  es en el blues en dónde “Morrison Hotel”  mejor se adapta.

“Morrison Hotel” fue una de las grandes obras que realizaron los norteamericanos Doors.  Es el quinto álbum de su discografía y uno de sus trabajos más célebres, con permiso del posteriormente editado “L.A. Woman”. En cierto modo los Doors retornan al blues, exploran sus raíces  y obtienen como resultado un disco clásico para el rock.

Producido por Paul A. Rothchild y publicado por el sello Elektra Records , contó con la colaboración al bajo de Ray Neopolitan y  Lonnie Mack, este último, el ídolo del bluesman tejano Stevie Ray Vaughan y una de sus grandes influencias. Lonnie Mack toca durante la interpretación de los temas “Roadhouse Blues” y “Maggie M’Gill”. Y grata es la sorpresa, al incorporar a John Sebastian bajo el seudónimo de G.Puglese, el que fuera uno de los iconos gráficos de Woodstock 69, añadiendo su armónica. Morrison Hotel consta de once pistas y destacaremos las más significativas: inician con el poderoso blues rock de “Roadhouse Blues”, uno de sus temas más exitosos y de los más versionados por otras formaciones posteriores.

Otros como “Waiting For The Sun” poseen cierto aire experimental y en ocasiones tendencia hacia la psicodelia. “You Make Me Real” es puro rock and roll con un Ray Manzarek aplicadísimo al piano y un completo Krieger a la guitarra. “Blue Sunday”, una balada hermosa, cargada de melancolía. Y para terminar “Maggie M’Gill”, llena de melodías bluseras de principio a fin y que guarda similitud al “Boom Boom” de John Lee Hooker.

Mención especial merece su característica portada, tomada por Henry Diltz, fotógrafo y ex componente del grupo Modern Folk Quartet, que dotó de mucha más personalidad al grupo. Así concluye Morrison Hotel, por el que ya han pasado más de cuarenta años de estancia. Pero su calidad musical permanece intacta, como el primer día en que vio la luz.

 “Ladies and gentlemen, from Los Ángeles, California… The Doors!”

(“Damas y caballeros, desde Los Ángeles, California… The Doors!”)

Eric Clapton – Crossroads Guitar Festival 2004

Cuando un festival reúne a leyendas del blues y el rock como Buddy Guy, Carlos Santana, J.J. Cale, Hubert Sumlin o B.B. King y está organizado por Eric Clapton, de manera instantánea  se convierte en uno de los eventos musicales más importantes del mundo. Así es “Crossroads» un espectáculo de una altura sin precedentes en beneficio de la fundación contra las drogas que apadrina Eric Clapton.

“De la guitarra nace un gran sentimiento… cuando alguien sabe tocarla bien”, comenta el guitarrista norteamericano Neil Schon. Acto seguido inicia el concierto con el clásico  Cocaine de J.J. Cale popularizado por Eric Clapton. La variedad y calidad de las actuaciones que componen   este “Crossroads” celebrado en Texas es muy amplia. En cualquier festival siempre se producen momentos especiales, de esos que no se olvidan con facilidad y que cuando tienen lugar se convierten en una delicia para los oídos. Bajo nuestro punto de vista nos centraremos en los más representativos:

“Sweet Home Chicago”,  tema del pionero del blues Robert Johnson e interpretación soberbia a cargo de Robert Cray, Hubert Sumlin, Eric Clapton, Jimmie Vaughan y Buddy Guy: público y los cinco bluesman se implican totalmente. “Rock Me Baby”, en el que Clapton, B.B. King, Buddy Guy y Jimmie Vaughan comparten escenario como si fueran amigos de toda la vida y que se citan para hacer lo que mejor saben: tocar blues.  “I Am A Man Of Constant Sorrow“ y “Road To Nash Vegas” impresionante acústico de Dan Tyminski y Ron Block. Eric Clapton y J.J. Cale, dan muestras de una complicidad inusual en “After Midnight” y “Call Me The Breeze”. “I Shot The Sheriff” de Eric Clapton, es sencillamente genial.  Y para cerrar el telón, La Grange de los tejanos ZZ Top con unos riffs de guitarra antológicos.

“Crossroads”, es la prueba de que la música promueve valores como la amistad, la solidaridad y la ayuda destinada a una organización que lucha contra uno de los mayores problemas que tiene la sociedad: el uso de las drogas.

Te toca el alma.

Lynyrd Skynyrd – Second Helping

La década de los 70  fue muy especial para el rock. Y la banda de nombre impronunciable, Lynyrd Skynyrd (“Pronunciado ‘Leh-‘nérd ‘Skin-‘nérd) no se quedó atrás. Editado en 1974 y producido por el gran Al Kooper, “Second Helping” se convirtió en uno de los discos cruciales del rock sureño y uno de los más conocidos de la formación estadounidense, ya que contenía uno de los temas que se pueden considerar patrimonio de la humanidad: “Sweet Home Alabama”.

 Pero “Second Helping” no es solo “Sweet Home Alabama”. Estamos ante un álbum de una importancia transcendental, perfecto de principio a fin, que combina la energía del blues rock con la exquisitez melódica del rock sureño y la potencia del rock duro.

Inician con el himno sudista “Sweet Home Alabama”, al que ya hicimos referencia y al que nos faltan adjetivos para describirlo. Viajaremos por el blues con “I Need You” y “The Ballad of Curtis Loew, sentiremos la intensidad rítmica del clásico “Working To MCA” con unos riffs antológicos, al que se le suma “The Needle and the Spoon”, uno de los temas más utilizados en buena parte de sus colosales directos.

Con cierto disimulo aparece “Swamp Music”, de corte sureño y que se presentaría como un nuevo género musical. En la actualidad Tab Enoit es uno de sus máximos exponentes.  Como punto y final la fantástica versión guitarrera del clásico de J.J. Cale “Call Me The Breeze”. Con una sección rítmica desbordante, el excelente trío de guitarras formado por Gary Rossington, Allen Collins y Ed King  sumado a la particular voz de Ronnie Van Zant, los Lynyrd Skynyrd nos dejaron este álbum inmortal.

One, two, three…

Derek & The Dominos – Layla and Other Assorted Love Songs

El paso de los Derek & The Dominos por la música sería breve, pero con este “Layla and Other Assorted Love Songs” aseguran su sitio en el olimpo del rock and roll para siempre.

Nos encontramos ante un álbum especial, considerado uno de los más grandes de la historia del rock y realizado por músicos de gran calidad, con Eric Clapton, a la guitarra, Bobby Whitlock (órgano, piano) Carl Radle (bajo y percusión) y Jim Gordon (batería). Y como  pieza de culto que es, se colocó  con más firmeza en los primeros puestos del rock gracias a la colaboración del virtuoso guitarrista de los Allman Brothers y maestro de la “slide”, Duane Allman, que ayudó a que el disco se cubriera de gloria.

Layla and Other Assorted Love Songs” es perfecto de principio a fin, tanto en producción, letra, grabación o en otros factores como el componente sentimental. También posee una particularidad que lo hace único: la absoluta complicidad de sus componentes en todos y cada uno de sus temas. Clapton, Gordon, Allman, Whitlock, y Radle exponen una fuente de recursos inagotables, elevando el blues hacia el infinito y más allá.

Se suele decir que “la música es un estado de ánimo” y la prueba la encontramos en temas como la balada “Bell Bottom Blues”, cargada de melancolía y emotividad, “I Am Yours” suave, tranquila y llena de sensibilidad… hasta que suena “Layla”, violenta, salvaje y llena de ira. “Layla” sería el himno que acompañaría al bluesman Eric Clapton durante toda su carrera y uno de sus temas célebres. La primera vez que se dio a conocer fue en este “Layla And Other Assorted Love Songs”.

Con otros como la fantástica versión del “Little Wing” de Jimi Hendrix, “Have You Ever Loved a Woman?”, ”Key To The Highway”, o “Tell The Truth”, o el clásico “Anyday” nos dan muestra del potencial que esta formación poseía. Publicado en 1970, el disco contiene 14 pistas, y en posteriores rediciones se añaden las sesiones que Eric Clapton grabó con el extraordinario guitarrista Duane Allman.

Se despide este álbum y también esta irrepetible banda. Pero no se fueron sin antes dejarnos esta joya que sigue inalterable al paso del tiempo.

Memorable