The Doobie Brothers – The Captain And Me – (Warner -1973)

Los Doobie Brothers se convierten en uno de los grupos más representativos del llamado “California Sound” a mediados de los años 70. Demostraron gran versatilidad y una base musical excelente, pudiendo pasar sin problemas del más puro estilo R&B, al góspel, al blues, al rock o incluso al jazz.

Formados en 1970 en San José (California), sus fundadores  fueron  el guitarrista Tom Johnston  y el baterista John Hartman, uniéndose el bajista Dave Shogren y el guitarrista Pat Simmons, un tiempo después. Obtienen escaso éxito después de su primer álbum, pero ya atesoran una gran calidad en sus composiciones y armonías vocales.  Elaboran canciones espectaculares y se centran más bien en un estilo  country-rock. Y  así llega su segundo trabajo “Toulousse Street” de  1972, que los proyecta  a la fama mundial, pero comienzan a sufrir constantes variaciones en sus filas.

El antiguo bajista es remplazado por el legendario Tiran Porter, que se establece como un pilar fundamental en los Doobie Brothers. Incorporan también a Mike Hossack, un nuevo baterista, cohesionando así la formación más recordada de los Doobie, con dos guitarristas al frente y dos baterías. Analistas de la época, los llegaron a comparar con bandas de la talla de The Allman Brothers Band.

Un año más tarde y tras vender más de un millón de discos se edita “Captain and Me” en marzo 1973, considerado  uno de los mejores trabajos de esta banda. Fue producido por el célebre Ted Templeman de la casa Warner, ayudado por el ingeniero y amigo Don Landee.

Para la configuración de este laborioso álbum, deciden agregar pianos y órganos, que corrren a cargo de Bill Payne. Al margen de esto, añaden los sintetizadores  ARP, programados por dos de los mayores talentos de la música electrónica del momento: Malcom Cecil y Robert Margouleff, que dotan a esta obra de una profundidad especial y un sonido característico. Por allí estaba colaborando a la steel guitar un tal Jeff “Skunk” Buster, virtuoso guitarrista procedente de otra de las bandas esenciales de California: los “Steely Dan”, que junto a los Eagles fueron los grupos más destacados de aquel tiempo y de ese sonido.

Algunos de sus temas más importantes se concentran en este “The Captain and Me”,  tercer álbum de estudio y que posee el clásico entre clásicos “Long Train Running”. Versionado hasta la saciedad,  fue traducido a otros idiomas por grupos españoles como La Unión, que versionó el tema e incluso le llamó a su directo de principios de los 90 “Tren de Largo Recorrido”.

 “China Grove” es otro punto álgido con un memorable riff,  tema rockero de los más grandes de los Dobbie. “Dark Eyed Cajun Woman”, es un gran blues con el que rinden homenaje a  B.B. King. Más pesados y contundentes  son “Captain And Me”, “Ewil Woman” o “Without You”, poniendo de manifiesto su  categoría musical. El country-rock, estilo del que son verdaderos especialistas,  hace acto de presencia en cortes muy bellos como “South City Midnight Lady”, “Clear As The Driven Snow” o el maravilloso “Ukiah”.

Mencionaré su portada, en la que se observa una diligencia del siglo XlX situada bajo el puente de una autopista y que está semi destruida por un terremoto que tuvo lugar en  California en 1971.

“The Doobie Brothers”, banda de letras muy cuidadas y músicos extraordinarios, nos dejaron momentos inolvidables. Desde entonces y hasta nuestros días, se colocaron por méritos propios entre las bandas referentes y más queridas del rock.

Johnny Winter – Johnny Winter – (Columbia – 1969)

Desde su infancia, y con una clara orientación musical obtenida por tradición familiar, el tejano Johnny Winter tiene sus primeras experiencias musicales a los cuatro años en la ciudad de Beaumont (Texas).  Allí comienza a tocar el clarinete, pero no sería hasta los doce años de edad cuando siente una especial atracción por la guitarra, aconsejado por su padre.

Adquiriendo una destreza fuera de lo normal, acompañado de su albinismo y pelo deslumbrante, el éxito pronto llama a su puerta. Despunta en su ciudad natal junto a su hermano Edgar, versionando clásicos de blues y teniendo como máxima inspiración al legendario B.B. KingEn 1962 se traslada a Chicago, donde sigue  con sus estudios, pero mucho más centrado, para dar continuidad al aprendizaje de una de sus mayores pasiones: el blues. La influencia de B.B King fue de tal magnitud, que sus amigos saben con certeza que una de las cosas que más le gustaría a Johnny Winter sería poder tocar algún día con el Rey del Blues, un bluesman ya consagrado en aquella época  y que  en 1962 ofrece un show en el Raven Theatre de Chicago.

Johnny y su hermano Edgar asisten al concierto, sus amigos solicitan a B.B King si  accede a que Johnny Winter pueda tocar a su lado. El rey, desconfiado, le pregunta si conoce sus canciones, a lo que Johnny contesta afirmativamente y responde que es un fiel seguidor de su música. Inmediatamente, le presta su guitarra Gibson y comparte escenario con el más grande, al parecer cuajando una excelente actuación.

En 1969, Winter debuta  con este espléndido álbum sin título, gracias a un artículo de la afamada revista Rolling Stone, que recomienda a Steve Paul para que lo produzca. Pronto se convierte en su mánager y en marzo de 1969, se publica este disco de blues rock por el sello CBS.

Para su grabación, cuentan con la colaboración de dos célebres invitados: Willie Dixon y el armonicista  Walter “Shakey” Horton, ambos poseedores de una contrastada veteranía musical.  Con la frescura y el talento de Johnny Winter (guitarra), Tommy Shannon (bajo), “Uncle” John  Turner (batería) y  Edgar Winter (sección de viento), nos dejan un gran álbum de blues rock clásico.

Contiene temas magistrales, como el blues pesado de “Be Careful With A Foll”, demostrando su calidad a las seis cuerdas. Destacar la composición de Winter  “I´M Yours And I´m Hers”, blues rock en estado puro y que los mismísimos The Rolling Stones  versionaron durante la actuación de Hyde Park en el verano del 69, en uno de los puntos álgidos del evento, cuando transcurre la mítica suelta de mariposas.

 Willie Dixon y Walter Horton se asocian con  Johnny en el tema “Mean Mistreater” de J.Gordon, siendo una histórica aportación y  un clásico sublime. El típico blues tejano se refleja en piezas como el acústico “Dallas”, o en “Leland Mississippi Blues” de composición propia. Otros clásicos imperecederos son la versionada “Good Mornning Little School Girl” con la grata incorporación de metales, o la balada “I´ll Drown In My Tears” con unos buenos coros femeninos, Edgar al piano, vientos y apoyados por la voz de Johnny.

Con el paso de los años y tras una amplia discografía, nos regaló una de sus obras más puras y la valoro como un sobresaliente clásico de blues, que perdura en el recuerdo de las décadas futuras. Así se inicia la leyenda del tejano Johhny Winter, que en la actualidad nos sigue brindando momentos inolvidables. De aspecto pálido y fácilmente reconocible por su albinismo, este hombre  blanco tiene un sentimiento, voz, y  alma muy negra. Winter es uno de los mejores guitarristas de blues rock de todos los tiempos.

Pink Floyd – Wish You Were Here

En los años 60,  el grupo de rock británico Pink Floyd está en posesión de la llave que abre la puerta hacia una nueva dimensión musical. Alcanza la cumbre del rock sinfónico gracias a este obra, a la que bautizan como “Wish You Were Here” (Ojalá estuvieses aquí).

En 1975 nos proponen un viaje interestelar por el universo del rock, y en cierto modo, todas las generaciones lo emprendimos con ellos. Así es “Wish You Were Here”, un sueño del que nunca querrás despertar, envuelto con un rock espacial e hipnótico, que te transporta hasta los confines más recónditos de un nuevo mundo sonoro por descubrir.

Se puede considerar como un homenaje al ex componente, cantante y fundador Syd Barrett, ya que la temática que impregna a las letras de este disco están referidas a los problemas con las drogas y a la enfermedad mental que Syd Barrett padecía, lo que provocó una fuerte conmoción entre los miembros del grupo. Syd Barret falleció en 2006 víctima de un cáncer. Y fue durante la grabación de “Wish You Were Here” en 1975, la última vez que Syd volvió a ver a sus antiguos compañeros. Posteriormente, Barrett declaró que no recordaba haber formado parte de Pink Floyd.

Haremos referencia a la calidad y categoría de los músicos que conforman Pink Floyd: David Gilmour (voz, guitarra), Roger Waters (voz, bajo, guitarra), Nick Mason (batería), Richard Wright (teclados). Para este álbum contaron con la colaboración de otros virtuosos músicos, como Dick Parry al saxofón o Roy Harper, arropados por unos excelentes coros.

El protagonismo del legendario David Gilmour como voz principal, tuvo una importancia transcendental en Pink Floyd, se convirtió en el líder carismático de la banda y en ocasiones rivaliza con Roger Waters, que años más tarde tomaría las riendas del grupo. Grabado en los “Abbey Road Studios” de Londres, fue el noveno álbum en su discografía, e incorporan diversos efectos de sonido y sintetizadores, al igual que en su anterior y extraordinario trabajo de 1973 The Dark Side Of The Moon”.

Incluyendo cinco temas, abre la cara 1 con “Shine on You Crazy Diamond, Pt. 1”, dedicada a Syd Barrett y que contiene largos pasajes instrumentales. Continúan con  ‘Welcome to the Machine’, en dónde la guitarra acústica de Gilmour se combina a la perfección con los teclados de Richard Wright.

Con una grata sorpresa se inicia la cara 2 “Have A Cigar”, interpretada por el compositor y guitarrista inglés Roy Harper. Llega el punto álgido del disco a cargo del clásico entre clásicos y pieza de culto “Wish You Were Here”…  para finalizar con  la segunda parte del ya antes mencionado “Shine on You Crazy Diamond, Pt. 2”

Su característica portada, realizada por la compañía Hipgnosis, en la que podemos visualizar un hombre ardiendo, se tomó en las afueras de los estudios Warner Bros de California. En la edición original de vinilo publicada en España por el sello EMI- Odeon en 1975, se introduce en el interior del disco una curiosa postal en la que podemos observar una bella fotografía del Lago Monosee, ubicado en California. Se reditó varias veces y en diversos formatos a través de EMI, añadiendo material extra y temas inéditos.

Así concluye  ““Wish You Were Here”, contribuyendo a que Pink Floyd se situase en aquella época como un innovador fenómeno musical a escala mundial. De sobra conocidos son los conflictos entre sus componentes por los derechos legales de sus temas más célebres, ocasionando constantes separaciones y retornos.

A mi juicio, Pink Floyd, caballeros del rock y máximos exponentes del rock sinfónico y progresivo,  desean que Syd Barrett, aquel que les dio vida y nombre, hubiera estado aquí.

ZZ Top – Degüello

Con un exquisito sabor a blues rock, se publica Degüello en 1979. Un excelente álbum, sexto en la discografía de la banda tejana. Un incombustible trío formado por Billy Gibbons (guitarra), Dusty Hill (bajo) y Frank Beard (batería), que nos ha dejado riffs e instantes memorables para la historia de la música del diablo.

Y así, desde lo más profundo del infierno y después de su gira «Worldwide Texas Tour», se toman un merecido descanso de tres años, para retornar con gran éxito a la escena musical de la época, volviendo a recobrar protagonismo gracias a un inconfundible estilo “Texas Blues”. Y “Degüello” tuvo buena parte de culpa. Lo consideramos una obra un tanto atrevida, ya que incorporan distorsionadores de voz y saxofones en varios de sus cortes y en ocasiones parecen “jugar” con el sonido.

“Degüello” fue distribuido por el sello discográfico Warner Bros Records y producido por Bill Ham,  que se convirtió en un pilar fundamental de la fama de los ZZ Top a nivel mundial, encargándose de  moldear su característica imagen y siendo co-autor de varios de sus trabajos más célebres, teniendo una larga y próspera relación de los años 1969 a 2006.

Centrándonos en el disco, que incluye diez temas, cabe destacar que a excepción de un par de versiones todos ellos son de cosecha propia. Abren la primera parte con un rítmico blues rock “I Thank You”, perteneciente a David Porter e Issac Hayes. Y a continuación, llegarán dos de los momentos gloriosos a cargo de “She Loves My Automobile”  y “I’m Bad, I’m Nationwide”, esta última, toda una demostración de puro hard rock blues, al igual que “A Fool for Your Stockings”. Y para cerrar la primera cara, “Maniac Mechanic», curioso tema en el que simulan arrancar un vehículo, mitad instrumental y mitad canción.

Inician la segunda parte con el clásico entre clásicos “Dust My Broom”, extraordinaria pieza propiedad del legendario bluesman Elmore James, para obsequiarnos con otro magnífico blues rock “Lowdown In The Street”. Una sensación grata recorrerá tu cuerpo con el frenético ritmo de “Hi Fi Mama”. En “Cheap Sunglasses”, la guitarra de Billy Gibbons cobra un protagonismo mayúsculo, para finalizar con el aire pop de “Esther Be the One”.

Mencionaré la representativa portada y el título que da nombre al disco, que según expertos en la materia, Degüello es un término que fue usado en La Batalla del Álamo durante la revolución de Texas en 1836. Y conocida, también fue la orden emitida por el general mexicano Antonio López de Santa Anna  de “tocar a degüello”, con un  cruel toque de tambor y trompeta, indicando al ejército que luche sin piedad alguna y bajo el mandato de no hacer prisioneros aunque estos declarasen su rendición. Finalmente, se les degollaba.

Y así despiden el disco los tejanos ZZ Top, atesorando una trayectoria musical de más de 40 años que abraza ya a varias generaciones. Ataviados con sus peculiares barbas, botas de cowboy y una genuina música, se ganaron a pulso un puesto importante dentro del rock.

John Baldry- It Ain´t Easy-(Warner 1971)

Nacido en Brixworth en 1941 y criado en Edgware (Middlesex) a las afueras de Londres, el británico John Baldry comienza a cantar desde su infancia en la iglesia de su localidad natal en Inglaterra. Pronto descubre a mitos del blues como Bill Broonzy, Muddy Waters o a su mayor influencia, el músico de blues estadounidense Leadbelly.

Vinculado desde muy joven en la escena londinense, rápidamente se ve rodeado de los que fueron los pioneros del blues y el rythm & blues en Inglaterra, nombres ya consagrados como Cyril Davies o Alexis Korner. Gracias a su peculiar manera de interpretar, este gigante de más de dos metros de altura y apodado “Long John Baldry”, logra formar parte de la banda “Blues Incorporated”, grabando en 1962 el que sería el primer disco de blues de Inglaterra: “R&B From The Marquee”.

Por las filas de esta formación pasaron músicos legendarios como el baterista Charlie Watts,  Mick Jagger, el bajista  Jack Bruce, el afamado saxofonista DickHeckstall-Smith, el mítico Graham Bond y los fundadores ya antes mencionados, Alexis Korner y Cyril Davies, este último fallecido en 1964. Su lugar lo ocupó John Baldry.

En esta etapa se fragua una oleada de excelentes músicos, casi todos ellos conectados entre sí, desembocan años más tarde en bandas imprescindibles del rock and roll,  como la Ciryl Davies All Stars, The Hoochie  Coochie  Men, Graham Bond Organisation, The Rolling Stones, Spencer Davis Group, Cream, Bluesology o la Jeff Beck Group entre otras.

Después de una intensa década y dejándonos presentaciones históricas como la  de los Beatles en el programa televisivo “Around The Beatles” en 1964  y a los  Rolling Stones en EEUU (queda reflejada en el directo “Got Live If You Want It” de 1966),  John Baldry comienza su carrera en solitario a finales de los 60.

Producido por sus amigos Rod Stewart y Elton John, “It Ain´t Easy” fue un álbum que tuvo un enorme éxito en Estados Unidos y Canadá en 1970.  Para su publicación, utilizan los Morgan Studios y los IBC Studios en Willesden Green y Londres respectivamente. Contó con una extraordinaria agrupación, entre los que se encuentran: Elton John (piano), Ron Wood (guitarra), Ian Armitt (piano), Mickie Waller (batería), Rikki Brown (bajo), Maggie Bell (voz), Caleb Quaye y Joshua M´Bopo a las guitarras y un buen número de coristas, destacando a  la maravillosa Doris Troy.

Entre los temas que conforman este álbum seminal y de profundas raíces, destacaré la introducción llamada “Conditional Discharge” de algo más de tres minutos, acompañado de un magistral piano a cargo de Armitt, explicándonos sus experiencias musicales y enlazando con la espectacular “Don´t Try To Lay No Boogie Woogie On The King Of Rock & Roll”, absolutamente magistral.

A continuación nos deja otra perla: “Black Girl” (también inmortalizada por Nirvana en los noventa), que es un homenaje a una de sus mayores influencias musicales, Leadbelly. Con él nos traslada a la América profunda, esta vez apoyado por la voz de Maggie Bell. Otros esenciales son “Let´s Burn down The Cornfield” compuesto por Randy Newman, o el “It Ain´t Easy”, que da nombre a esta obra y con un inspirado Ron Wood. En “I´M Ready”  se atreve con la eterna composición del rey del  blues Willie Dixon.

“Rock Me When He´s Gone” es otra pieza importante, con un virtuoso Elton John al piano, ofreciendo retazos de rock sureño junto a la épica “Flying” propiedad los Faces de Rod Stewart. Lane y Wood nos dejan una versión especial , con unos coros sobresalientes.

En 2005, año de su desaparición,  la Warner redita este elepé incluyendo siete  Bonus  Tracks. Añaden varios clásicos del blues como “Going Down Slow”, “Love In Vain” o “Midnight Hour Blues”, encumbrando a Long John Baldry entre los pioneros del denominado «British Blues».

John Baldry fue admirado en la época por su valentía respecto a su condición sexual  y se convirtió en uno de los personajes  más representativos del blues a los dos lados del Atlántico. Y en definitiva, del rock and roll.

Pacific Gas & Electric – Get It On – (1968 Kent)

Una explosión de salvaje fuerza a cargo del grupo más increíblemente duro de nuestros días, y una grabación original, tomando todo el sabor y la garra que sólo en actuación directa unos consagrados saben dar. La esencia pura de Pacific Gas & Electric con un tema internacional…”Wade In The Water”  EN DIRECTO…

Con estas breves, pero contundentes palabras que figuran en un sencillo cartel,  presentan en 1968 a esta gran banda californiana. Promocionan así su debut con este primer álbum, que incluye el clásico tradicional “Wade In The Water” en directo, grabado en el Cheetah de Los Ángeles.

“Wade In The Water” es un antiguo tema góspel espiritual que data de una época remota, siendo registrado en formato sonoro por primera vez en 1901. Contiene pasajes bíblicos que según los expertos en la materia, era una especie de código que los esclavos americanos utilizaban para buscar su tan ansiada libertad.

Constituida por excelentes músicos, Pacific Gas & Electric fue una de las primeras formaciones interraciales. Es liderada por el excelente vocalista de color y fundador Charlie Allen, que siendo antes baterista del grupo, fue remplazado por Fran Cook, ex componente de Canned Heat. Tom Marshall a la guitarra rítmica también jugó un papel importante, siendo  co-fundador  al igual que el bajista Brent Block y el virtuoso guitarrista Glenn Schwartz.

Bajo la producción del emblemático empresario musical Freddy DeMann y Frank Cook, se estrena el sello discográfico “Bright Orange Records”, subsidiaria de Kent/Modern. Crearon un sello filial para la ocasión y siendo este disco “Get In On”, el único producto en su catálogo. En la actualidad, Freddy DeMann es conocido por producir los álbumes más representativos de Michael Jackson y Madonna.

“Get It On” es  una obra que pasó desapercibida y que tuvo poca repercusión en su momento. Y como los buenos vinos, fue ganando con el paso del tiempo. Contiene una buena colección de clásicos de blues,  destacando temas como “The Motor City Is Burnning” magníficamente interpretado y compuesta por Al Smith, productor de John Lee Hooker.

 Completan el disco otras versiones como “The Hunter” de los Booker T & Mg´S, la popular “Jelly, Jelly”, apoyada a los teclados por Joe  Sample, o temas como “Cry, Cry, Cry”, todos ellos grabados en estudio. También incorpora pistas de facturación propia, como el antológico “Long Handled Shovel”, “Stormy Times” y “Live Love”, demostrando ser una agrupación sólida y de recursos, con un  vocalista extraordinario y un guitarrista único.

La irrepetible portada del álbum fue cortesía de Ben Talbert, se supone que son imágenes de blues, observando una locomotora con el número 69 y una bala con las palabras “Blues”. Interesante el reloj de bolsillo, que marca las 4.04 y una bella mujer en una pose muy sexy, entre otras curiosidades.

Pacific Gas & Electric fue una exquisita banda americana de la costa oeste, que logra la fama internacional en 1970 con el tema “Are You Ready”, ya sin los integrantes originales y con una orientación más comercial. Obtienen un abrumador éxito, teniendo incluso una aparición junto a Peter Seeger en la BSO de la película de 1970 “Tell Me That  You Love Me, Junie Moon”, dirigida por Otto Preminger  y protagonizada por Liza Minnelli.

En 2008 se edita por primera vez en CD bajo el sello Big Beat y es distribuido por ACE records. El álbum original incorpora nueve temas, más otros adicionales de las mismas sesiones de grabación. Es remasterizado y añade alguno no incluido en la época como “My Sweet Baby”, “Dirty Mistreater” o “Blues Chant”, que aún enaltece todavía más este imprescindible clásico del blues-rock de los 60 y que nos hizo “andar por el agua….”

The Concert For Bangladesh

Cuando sucede una catástrofe humanitaria, el rock se vuelca con la causa, organizando festivales benéficos y ofreciendo ayuda de manera desinteresada.  “The Concert For Bangladesh” es el mejor ejemplo que podemos compartir hoy aquí con vosotros.

En marzo de 1971, tiene lugar uno de los episodios más terribles y una de las peores masacres en la historia humana: comienza la guerra de liberación de Bangladesh (antiguo Pakistán Oriental) y el gobierno de aquella época pone en marcha una operación militar contra los independentistas de la Liga Awami, que defienden la separación del Pakistán Occidental, provocando que alrededor de diez millones de personas huyan de Bangladesh para refugiarse en la India. Al margen de esto, se le suma una serie de inundaciones y huracanes que destruyen el país durante el conflicto, sumiéndolo en una crisis de dimensiones desproporcionadas.

Ante esta horrible situación, el músico indio Ravi Shankar, le sugiere al ex Beatle George Harrison realizar alguna iniciativa para tratar de solucionar el problema en la medida de lo posible. En un principio, George Harrison graba un single denominado “Bangladesh” cuyos beneficios irían destinados a los refugiados.

Poco tiempo después, Harrison decide promover un gran concierto en el Madison Square Garden de Nueva York. Para ello, Harrison contacta con varias de las personalidades musicales más influyentes de aquellos tiempos. La mayoría aceptó la propuesta, pero otros como Paul McCartney se negaron rotundamente. John Lennon también confirmó su presencia, pero finalmente no asistió, creemos que por discrepancias con Yoko Ono.

Celebrado el 1 de agosto de 1971  y consistiendo en dos conciertos, todos lo recordaríamos como “The Concert For The People Of Bangladesh”, convirtiéndose en el primer festival benéfico de la historia y la primera vez que una selección de estrellas del rock se unían por una causa real: el apoyo a miles de personas sin hogar, sin alimentos y sin medicinas.

La categoría y calidad de los músicos que allí se dieron cita fue espectacular: liderando el evento, un extraordinario y ya totalmente desvinculado de los Beatles George Harrison, acompañado por Bob Dylan, Eric Clapton, Ravi Shankar, los baterías Jim Keltnet y Ringo Starr, Billy Preston al órgano, Leon Rusell, los bajistas Carl Radle, y Klaus Voormann, la  banda británica Badfinger, o el guitarrista indio Jesse Ed Davis entre otros. Todos ellos, respaldados por una excelente sección de viento y coros.

Aparte del carácter benéfico del show, también se vivieron momentos históricos, como la reaparición del legendario Eric Clapton, que a pesar de sus problemas con las drogas realiza una actuación fantástica. También regresa el poeta del rock Bob Dylan, que no aparecía en un directo desde 1970.

En la primera parte, abre el telón la interpretación  de Ravi Shankar y Ali Akbar Khan, ofreciendo un recital de música india y el tema “Bangla Dhun”, presentados por George Harrison. Seguidamente, Harrison nos obsequia con “Wah-Wah”, llega uno de los puntos culminantes con el clásico “My Sweet Lord” y nos deja otro  magnífico “Awaiting on You All”  con unos coros sobresalientes.

 El turno del gran Billy Preston llega a cargo de un emotivo “That’s the Way God Planned It”. Otro ex Beatle, Ringo Starr nos sorprende con “It Don’t Come Easy”. Una delicia para los oídos son Eric Clapton y George Harrison en “While My Guitar Gently Weeps”

La segunda parte, comienza con una versión del “Jumpin’ Jack Flash” de los Stones, interpretada magistralmente por Leon Russell, al igual que “Youngblood”. El genio de Minessota, Bob Dylan, nos regala un buen abanico de clásicos, como siempre a un gran nivel: “A Hard Rain’s A-Gonna Fall”, “It Takes a Lot to Laugh”, “It Takes a Train to Cry”, “Blowin’ in the Wind”, “Mr. Tambourine Man y Just Like a Woman”. Y para finalizar, George Harrison toma de nuevo las riendas con la balada “Something” y “Bangladesh”.

Los beneficios que recaudaron fueron entregados a Unicef para su administración. El punto negativo fue que el dinero llegó tarde y mal a los refugiados, incluso se rumoreó que hubo cierta malversación de fondos e irregularidades contables, lo que provocó un enorme disgusto a George Harrison, que siempre se había sentido muy satisfecho de haber organizado aquel concierto.

El álbum se publicó en 1972 como triple disco de vinilo, posteriormente como doble CD y fue producido por Phil Spector. En 2005, sale una edición especial en DVD que contiene material extra, un documental y diversas entrevistas a George Harrison.

Así concluye “The Concert Of Bangladesh”, que tuvo como protagonista principal a un  George Harrison que logró transmitirnos sus deseos para un mundo mejor, más justo y  solidario a través del rock. Relegado a un segundo plano y eclipsado por John Lennon y Paul McCartney, George Harrison les demostró que había vida más allá de los Beatles. En cierto modo creemos que le favoreció la separación de los Beatles, dejando salir al gran músico que lleva dentro.

Artista de una prestigiosa carrera en solitario, cultivó perlas de incalculable valor como el álbum de 1970 “All Things Must Passo este concierto para Bangladesh. Su fallecimiento en 2001 víctima de un cáncer, conmociona a toda la comunidad rock. Pero George Harrison está  siempre presente en la memoria de la historia musical contemporánea.

Tras su muerte, su familia emitió el siguiente comunicado: «Abandonó este mundo como vivió, consciente de Dios, sin miedo a la muerte y en paz, rodeado de familiares y amigos”

Blind Faith – Blind Faith

La polémica que genera el primer y único álbum del supergrupo británico “Blind Faith”, fue directamente proporcional a su exitoso debut. Un disco que deja huella en el rock y que logra colocarse en lo más alto de las listas musicales de la época .

Su controvertida portada, creada por el fotógrafo Bob Seidemann, en la que se observa una chica adolescente y semidesnuda que sostiene entre sus manos un avión, provoca fuertes críticas e incluso se censura en algunos países, cambiando la portada original del  disco por una fotografía de la banda.

Publicado en 1969 por la casa discográfica Polydor, contó con la producción del célebre Jimmy Miller, que ya había trabajado con formaciones de la talla de Traffic, los Rolling Stones o la Spencer Davis Group. Y por supuesto, los  integrantes que hicieron posible esta obra fueron auténticos gurús del rock y el blues: Eric Clapton a la guitarra y voz, el reputado multi-instrumentista Steve Winwood al órgano, guitarra y voz, el excelente bajista Ric Grech y el virtuoso Ginger Baker a la batería. Algunos de estos componentes como Clapton y Baker, procedían del  grupo Cream”, Steve Winwood de Traffic y Ric Grech ya había tocado con Family.

Volviendo al disco, que incluye seis temas de un marcado estilo blues rock  psicodélico, inician con “Had to Cry Today”, siguiendo con un sutil acústico “Can’t Find My Way Home”, continúan con la versión del “Well…All Right” de  Buddy Holly, para pasar al momento álgido, que llega a cargo del clásico “Presence Of The Lord”, memorable pieza compuesta por Clapton y  a la que años después haría referencia en numerosas ocasiones, como en los directos “E.C. Was Here”  o en el “In Concert”, de los Derek & The Dominos.  

A “Sea of Joy” lo marca el sello característico de Steve Winwood, para finalizar con los infinitos 15 minutos de duración de “Do What You Like”, cortesía de Ginger Baker y el tema más extenso del LP.  Cabe destacar que una buena parte de las letras de este álbum fueron escritas por Steve Winwood.

En 1969, Blind Faith ofrece un espectacular concierto gratuito en el Hyde Park de Londres, al que asistieron más de 150.000 espectadores, de manera instantánea ya pasan a ocupar una posición privilegiada en el olimpo del rock. En 1986 sale a la luz una nueva edición que contiene dos pistas adicionales «Spending All My Days» y «Exchange And Mart. En la Deluxe Edition, incorporan material inédito y varias jams.

Así concluye este disco, que tuvo como protagonistas a varios de los iconos más grandes del rock. La aventura sonora de los Blind Faith apenas duró un año, pero fue lo suficientemente intensa como para quedar marcada a fuego en la retina del respetable. Las discrepancias entre los miembros del grupo lo llevaron a su disolución, pero la “Fe Ciega” que pusieron en su música todavía suena en el recuerdo  colectivo del rock.

Led Zeppelin – Led Zeppelin ll – (Atlantic 1969)

La continuación natural de Cream o de la Jimmi Hendrix Experience se vio reflejada en una de las mejores bandas de todos los tiempos: Led Zeppelin, la herencia directa de estas dos grandes formaciones.

Los británicos Led Zeppelin se adelantaron tres o cuatro años en el tiempo. Revolucionaron el rock hasta límites insospechados, evolucionando en lo que en un principio se llamó hard-rock. Por aquella época, algunos puristas comienzan a introducir por primera vez la palabra “heavy”. Ya han pasado más de cuatro décadas y hoy en día lo conocemos como “heavy-metal”.

En 1968 y después de un sensacional debut con su primer disco, tanto en Estados Unidos como en Inglaterra , el público todavía desconoce su nombre. En algunas localidades los llegan a denominar erróneamente como “Led Zeptlin” o “The New Yarbirds”.

Editaron este segundo álbum a caballo entre América y Europa, embarcados a su vez en una gira sin apenas tiempo para las grabaciones. Algunas de ellas las realizaron en hoteles y en los escasos momentos libres que les quedaban.

Aún con esta tremenda dificultad, demuestran una fluidez musical solo a la altura de unos pocos elegidos. Se rumoreó incluso, que esta obra fue realizada en lugares con muchas carencias tecnológicas. Pero contaban con Eddie Kramer, un prestigioso ingeniero de sonido del rock . Y así vio la luz este brillante trabajo, a cargo de Led Zeppelin, apoteósica banda que dejó huella en aquella época.

Sus dos álbumes iniciales fueron esenciales, con mucha presencia de blues-rock, pero fue en “Led Zeppellin II” cuando comienzan a incorporar temas muy bellos del más puro estilo folk.

Respaldados por Peter Grant, uno de los más celebres managers de la industria, y fichados por el sello discográfico Atlantic Records, presentan a Led Zeppelin afirmando que “La Atlantic ha firmado con un nuevo grupo inglés, un contrato de grabación a largo plazo exclusivo. Aunque los términos exactos del trato sean secretos, puede ser revelado que éste es uno de la mayores que la compañía ha hecho”.

Cuatro nombres escritos con letras de oro para la posteridad, fueron elegidos para crear una de las bandas más importantes, clásicas, e incluso misteriosas de la historia musical contemporánea:

Jimmy Page – sin olvidar su pasado en los Yardbirds – creador e impulsor de la banda, es encargado de componer, arreglar, tocar la guitarra y dejarnos uno de los riffs más explosivos del del rock: “Whole Lotta Love”. Tres notas. Solo tres notas para entrar a la historia. Un genio.

John Paul Jones fue arreglista antes que músico, pero decidió formar parte del grupo tocando el bajo y aportando otros instrumentos como el piano o la flauta. También compositor, pronto se hace con un hueco dentro de Led Zeppelin. Aunque no muy espectacular en las formas, fue exquisito en cuanto a lo musical, siendo uno de los bajistas más influyentes del rock.

Robert Plant es uno de los vocalistas más destacados del rock, creó un estilo propio y dotó a los Zeppelin de un inconfundible sello que aún permanece vigente en nuestro oído. También recomendó el fichaje del último y cuarto componente:

John Bonham, un poderoso, enérgico y contundente batería que aportó un sonido brutal. John es el tam tam que lo golpea todo. Después de su muerte, se convirtió en un mito del rock.

La famosa portada, obra de David Juniper, fue copiada de una fotografía de la Primera Guerra Mundial, del Circo Aéreo del legendario aviador Barón Rojo. Se cambiaron algunas caras por los integrantes del grupo junto a otros colaboradores.

Publicado en 1969, todos los temas son auténticas maravillas y como mejor se entienden es escuchando: “Whole Lotta Love”, “Heartbreaker”, “Thank You”, “The Lemon Song”, “Moby Dick”, “Ramble On”, “What Is and What Should Never Be”, “Living Loving Maid (She’s Just a Woman)” …

Si queda alguien que todavía no lo haya oído, le animo a que ponga el disco desde el principio, le dé al play, que sin más cierre los ojos y que lo disfrute. Lo que pueda pasar después es cosa vuestra…

Y una vez más, el Zeppelin se alzó, sobrevolando el firmamento del rock and roll.