Feliz 2013

FelizAñoDesde este blog, queremos desearos a todos un Feliz Año 2013, que todo lo malo se olvide y  que se cumplan vuestros sueños.

Así mismo, queremos despedir este año 2012  con una buena  dosis de rock and roll.

¡¡¡¡ No os perdáis el vídeo !!!!!

Feliz Año 2013… y nos vemos en los bares.

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Willie Dixon – I Am the Blues (Columbia 1970)

I Am The Blues<<Yo soy el blues>>

Quizás un título que sugiere cierto egocentrismo, pero que define a la perfección a uno de los grandes mitos que ha dado este género.

Nacido el 1 de Julio de 1915 en Vicksburg (Mississippi), Willie Dixon fue una de las figuras más representativas en el desarrollo del blues americano. Rápidamente destacó por su extraordinario virtuosismo compositivo, con el que alcanzaría un enorme éxito internacional. Sus inolvidables temas, ya clásicos del blues, han sido interpretados por leyendas de la talla de Howlin’ Wolf, Muddy Waters o Little Walter y versionados por bandas de rock como Led Zeppelin, The Doors, Cream o The Yardbirds.

La influencia de Dixon en el blues y el rock ha llegado a casi todos los rincones del universo sonoro. Aparte de un sensacional compositor, también se ha distinguido como un magnífico bajista, pianista, cantante, contrabajista e histórico productor discográfico de la casa “Chess Records”. Todo esto, le valió para consagrarse como el  máximo exponente en la creación del denominado “Chicago Blues”. Dixon ha trabajado durante su trayectoria con artistas como Chuck Berry (con el que llegó a tocar el bajo en sus primeros discos), Koko Taylor, Bo Diddley, Jimmy Witherspoon Muddy Waters entre otros.

WDCentrándonos en el álbum, se publicó en 1970 por el sello Columbia y consta de nueve pistas. Como ya es costumbre, una mención especial merecen los músicos que moldearon esta obra: Willie Dixon (bajo y voz), Sunnyland Slim (piano), Johnny Shines (guitarra) Walter Horton (armónica) y Clifton James (batería). Todos ellos, reputados  bluesman por aquella época, procedentes de esa meca del blues de Chicago llamada Chess Records.

Abre el disco con el eterno “Back Door Man”, uno de sus memorables hits en el que sentiremos la fantástica voz de Dixon y el protagonismo mayúsculo que cobra la guitarra de Johnny Shines. Este tema, se incluyó anteriormente en el primer álbum homónimo de los Doors en 1967, siendo versionado magistralmente por esta legendaria formación.

Siguen con un espléndido “I Can’t Quit You, Baby”, impregnado por el piano de Sunnyland Slim. Y es otro de los temas, que añadieron los británicos Led Zeppelin en su disco de debut de 1969. Otras canciones estándar del blues que tienen una importante presencia en el LP son “The Seventh Son”, el mítico “Spoonful”, esta última incorporada por los Cream de Eric Clapton en su álbum “Fresh Cream” de 1966.

wd2De puntos álgidos, está plagado “I Am The Blues” y llegarán con los inmortales “I Ain’t Superstitious” (revisada por Jeff Beck en su LP “Truth” de 1968”), “You Shook Me”, (I’m Your) Hoochie Coochie Man (popularizado por Muddy Waters), el clásico entre clásicos “The Little Red Rooster” (recordado en más de una ocasión por los Doors, Howlin’ Wolf y los Rolling Stones), o el que cierra el disco “The Same Thing”.

Y así concluye “Yo soy el blues” cortesía de William James Dixon, el cerebro de la “música de alma”. A nuestro juicio y gracias a sus espectaculares canciones, Willie Dixon fue capaz de hacer  más grande la carrera musical de una amplia cantidad de artistas y bandas.

Desafortunadamente, Willie Dixon fallece en 1992 víctima de una hepatitis y el blues llora a una de sus estrellas más célebres. Pero su imprescindible legado y su vibrante historia, repleta de momentos brillantes, permanecerá inalterable al paso del tiempo, situándose como uno de los músicos más fundamentales que ha visto nacer el siglo XX. Y también, como un genio que ha hecho a los demás, mucho mejores.

Felices Fiestas

BannerNavidad¡¡¡¡ Felices Fiestas para todos !!! Que la Noche Buena os llegue cargada de emociones e ilusiones. Feliz Navidad a todos.  Y por supuesto, que el año que viene venga cargado de música, más alegrías y menos “recortes”.

Feliz Navidad.

rockandrollismyaddiction.wordpress.com

Y aquí os dejamos unos vídeos, que los disfrutéis.

The Byrds – Untitled (Columbia Records 1970)

The Byrds   (Untitled Album)Aclamado por la crítica, el memorable álbum sin título de los Byrds se situó como una de las últimas grandes obras del complejo universo musical.

Unas legendarias aves del paraíso, que fueron capaces de explorar de manera brillante, un vasto territorio sónico que comprende desde el arte del folk o el bluegrass, pasando por el rock psicodélico,  hasta llegar a los confines más recónditos del country rock. Coronaron la cima del rock durante años difíciles y políticamente cargados, acompañando con su genuina música a toda una generación.

Originarios de Los Ángeles, los estadounidenses Byrds fue una de las bandas más influyentes surgidas en la década de los sesenta, siendo pioneros del folk rock, country rock y el rock psicodélico. A nuestro juicio, se consolidaron como el único grupo capaz de frenar la denominada “invasión británica”, que supuso la llegada masiva de formaciones musicales como los Beatles The Rolling Stones y que acaparaban las listas de éxitos norteamericanas en aquella época.

Podemos considerar a los Byrds como una banda camaleónica, dado los diversos cambios que sufrieron en sus filas a lo largo de su trayectoria. Inicialmente, los Byrds se constituyen a mediados de los años sesenta, formado por un  trío californiano de guitarras folk con Jim McGuinn (que poco después pasaba a llamarse Roger),  David Crosby y Gene Clark. Posteriormente, se le unen como apoyo instrumental el batería Michael Clarke y el bajista Chris Hillman. Y así nacen los Byrds, por un ya lejano 1964.

Atrás quedaban los tiempos del “Turn, Turn, Turn” y en 1970, con una de sus alineaciones más estables, presentaban este (“Untitled”). Un curioso título le otorgaron a esta obra, quizás sugiere algo de “incerteza”,  y fue cortesía de la torpeza de un productor que envió el álbum a la casa discográfica cuando todavía no tenían decidido el nombre… Y el sello entendió que (“Untitled”) era el título definitivo. Un célebre malentendido, que perduró hasta nuestros días… y con el paréntesis incluido.

Byrds BandPor supuesto que una mención especial, merecen los músicos que hicieron posible este “Untitled”, liderados por el compositor y mago de la guitarra “Rickenbacker” de doce cuerdas, Roger McGuinn, el soberbio guitarrista Clarence White, Skip Battin (bajo y voz) Gene Parsons (batería, armónica y voz). De sencillamente exquisito, podemos calificar al personal adicional, capitaneado por Gram Parsons, Terry Melcher al piano, Sneaky Pete Kleinow a la guitarra pedal steel y el extraordinario violinista de bluegrass Byron Berline.

Centrándonos en el doble álbum, producido por Terry Melcher y Jim Dickson se publicó en 1970 por el sello Columbia Records y consta de 16 pistas. La primera parte del LP incluye temas en directo grabados en el auditorio “Colden Queens College Center” de Nueva York y con un segundo que incorpora canciones nuevas de estudio.

Abre el disco con un glorioso Lover Of The Bayou”, composición histórica propiedad del dúo Jacques Levy / Roger McGuinn, para continuar con una gran versión del Positively 4th Street” perteneciente a Bob Dylan, al igual que la fantástica revisión del“Mr Taumborine Man”, en dónde la genial guitarra de Clarence White cobra un protagonismo mayúsculo.

Otros temas excelentes de los Byrds, en dónde nos muestran todo su poderío en directo son“So YouWant To Be A Rock N Roll Star” y“Mr. Spaceman”. Calificaremos como auténticas joyas musicales al clásico entre clásicos “Chestnut Mare”, impregnado por la peculiar voz de McGuinn, “All the Things” y “Just a Season”.

Nos encontraremos con cierta similitud a los Crossby Stills, Nash And Young, reflejada en los acústicos “Yesterday’s Train” y “Well Come Back Home”. El momento álgido del disco llegará gracias a un magnífico Eight Miles High”, infinitos sus dieciséis minutos de duración, envueltos por una jam eterna y sencillamente magistral.

Byrds GrupoDesafortunadamente, las campanas de muerte volvieron a resonar en el rock and roll. Con los fallecimientos de Gram Parsons (1973), Clarence White (1973), Gene Clark (1991) y el batería Michael Clarke (1993), la historia musical contemporánea perdía a cuatro integrantes de leyenda, porque hablar de los Byrds, es hablar de una de las fuentes de riqueza musical más grandes que ha dado el rock.

En 1973, Roger McGuinn volvía a reunir al quinteto original de los Byrds, intentando mantener el mismo espíritu que les caracterizó en sus inicios. Pero debido a una serie de problemas internos y discográficos, McGuinn decide abandonar el nuevo proyecto, poniendo fin así, a una de las mejores agrupaciones musicales que ha visto nacer el siglo XX.

Y así concluye esta épica aventura de los Byrds, un esencial grupo que ha dejado una de las huellas más profundas del rock and roll. Quizás un buen día, estos inolvidables pájaros tuvieron un sueño, quiero creer que fue el de volar y volar con libertad, cada vez más alto.

Jerry Lee Lewis – The Session (“Recorded In London With Great Guest Artist” / Mercury 1973)

Jerry Lee Lewis SessionsAunque parezca increíble, algunos discos de auténtico y puro rock and roll se realizaron fuera de las tierras que vieron nacer a este esencial fenómeno musical del siglo XX.

“The London Sessions”, como se le llamaría popularmente a este extraordinario álbum,  fue uno de estos casos atípicos, originando  el  retorno de  una de las figuras más influyentes y salvajes de la primera e inmortal generación del rock and roll.

 Jerry Lee Lewis, el legendario pianista de Lousiana, apodado universalmente “The Killer”, después  de obtener un tremendo éxito y ser el autor de varios de los himnos más célebres de la historia del rock, ve su carrera salpicada por engorrosos escándalos y  tristes sucesos. Y no sería hasta 1973, cuando regresó para situarse en los altares del género gracias a este espectacular álbum.

La idea de grabar en Londres, fue de alguna manera la de unir e invitar a algunos de los mejores músicos de rhythm and blues británicos junto a su propia leyenda, para tratar de llegar así a la audiencia del momento  y sobre todo devolver a Jerry a la cima de las listas de éxitos, fichando por el prestigioso sello discográfico Mercury.

Centrándonos en el doble álbum, fue grabado Enero de 1973 en los “Advision Studios” de Londres y consta de 19 temas. Como dato curioso, Jerry Lewis desconocía a la mayoría de los músicos que formaban parte de la grabación, todos muy jóvenes, pero de sobrada experiencia para poder tocar sin problemas las geniales canciones del “Killer” de Lousiana.

Jerry LeeLas sesiones contaron con un elevado número de artistas, todos ellos de una gran calidad musical. Y creemos que por justicia, debemos citar a los más representativos: Delaney Bramlett, Tony Ashton, Andy Brown, Tony Colton, Kenny Jones, Klaus Vormann  y Gary Wright. Una mención honorífica, merecen los guitarristas Rory Gallagher, Alvin Lee, Peter Frampton  y Albert Lee. Y perfectamente arropados por una espléndida sección de vientos, violines, e incluso un coro llamado “Thunderthighs”.

Las sesiones de grabación estuvieron marcadas por una gran incertidumbre, suponemos que por el carácter y la fuerte personalidad de Jerry Lewis… Pero la música comenzó a fluir, sorprendiendo incluso el rostro duro e impenetrable de Lewis, dejándonos magníficos temas y excelentes versiones.

Jerry Lee Lewis desarrolla durante todo el disco un trabajo muy serio y profesional al piano, quizás con su voz algo más calmada de lo habitual, pero interpretando magistralmente temas clásicos de su época dorada como “Drinking Wine Spo-Dee-O-Dee”, “High School Confidential”, “Whole Lot Of Shakin´Goin´On” ,“Movin´On Down The Line” o el imperecedero “Sea Cruise”.

 Lewis comenzó en la música country y en este álbum no será una excepción, reflejando este estilo en joyas como  “Taking My Music To The Man” o el clásico “Early Mornning Rain. Llegarán fantásticos temas de blues: “Baby What You You Want Me to Do” y “Big Boss Man” y una bella balada “Pledding My Love”.

Jerry LewisEsta obra contiene grandes versiones como el “Bad Moon Rising” de la Creedence, “Johnny B. Good” o el estándar de Ray CharlesWhat´d I Say”. Finalizan con “Rock & Roll Medley: Good Golly Miss Molly, Long Tall Sally, Jenny Jenny, Tutti Frutti, Whole Lot Of Shakin´Goin´On”, una mezcla explosiva de temas eternos del rock.

A nuestro juicio, Jerry Lee Lewis posee uno de los grados de jerarquía más altos del rock.  Un mito que rivalizó durante la década de los cincuenta con el mismísimo rey del rock, Elvis Presley.  Pese  a sus conflictos y a una  vida extremadamente turbulenta, Jerry L. Lewis fue capaz de obsequiarnos con discos memorables como este, respaldado por una generación inolvidable.

Actualmente, Jerry Lewis sigue haciendo las delicias del público… a sus 77 años de edad…

The Outlaws – The Outlaws (Arista Records 1975)

The OutlawsSucedió hace ya treinta y siete años, cuando cinco inolvidables forajidos que respondían al nombre de “The Outlaws”, se presentaban ante el mundo dejándonos uno de los álbumes  más espectaculares, emblemáticos e históricos que ha visto nacer el denominado “rock sureño” o “southern rock”. En cuanto llegue a tus oídos, de manera instantánea pasará a formar parte de esa colección a la que valoramos como “un disco para el recuerdo”.

Originarios de Tampa (Florida), los Outlaws se constituyen como grupo musical en 1972, siendo capitaneados por el guitarrista Hughie Thomasson, su miembro fundador. En 1990, abandona los Outlaws para unirse a los legendarios Lynyrd Skynyrd.

Por supuesto, haremos una mención sobre el personal que realizó esta obra, liderado por Hughie Thomasson (guitarra y voz), Henry Paul (guitarra y voz),  Billy Jones (guitarra) el bajista Frank O’Keefe y Monte Yoho a la batería. Destacar el excelente trío de guitarras y especialmente al gran Hughie Thomasson, un genial músico, que se situó como un pilar fundamental dentro de los Outlaws, siendo responsable del éxito de la formación y autor de una buena parte de sus mejores composiciones.

Centrándonos en el álbum, fue producido por el afamado Paul A. Rotchild, también recordado por sus trabajos con los Doors. Primero de su discografía, se publicó en 1975 por el sello “Arista Records”. Esta casa discográfica, la fundó Clive Davis, célebre productor que consiguió atrapar en Arista Records a artistas de la talla de Grateful Dead, Aretha Franklin o Patti Smith. Como dato curioso, este disco homónimo de los Outlaws fue el primero lanzado para Arista Records.

Incluyendo diez pistas, abre el LP con uno de sus hits más memorables “There goes another love song”, en dónde podremos apreciar todo el sentimiento sureño y su característico sonido, que lo invade en su totalidad. Siguen con un glorioso “Song for you”, una de sus canciones más populares, en la que sobresalen unas espléndidas guitarras acompañadas de unas perfectas armonías vocales, al igual que la magnífica “Song of the breeze”.

The Outlaws BandLlegará una emotiva balada “If follows from your heart”, para pasar a los ritmos frenéticos de “Cry No More”. Con el gran instrumental “Waterhole” y sus toques country, emprenderemos un maravilloso viaje por el “viejo oeste”… Ya no te dejarán escapar, gracias al pegadizo estribillo de “Stay with me”, continuando con el aire sureño de un alegre “Keep prayin’”, y nuevamente nos transportarán por los designios del country, reflejado en “Knoxville girl”.

Y que mejor forma de poner punto y final a un disco absolutamente brillante, que con un soberbio “Green Grass And High Tides”, clásico entre clásicos del rock y canción insignia de los Outlaws. A sus épicos diez minutos de duración lo envuelven unas extraordinarias guitarras y lo consideramos un “temazo” de dimensiones desproporcionadas. Nunca querrás que llegue a su fin…

 The Outlaws IIAsí concluye esta aventura musical de los Outlaws, cariñosamente apodados “The Florida Guitar Army” quizás fueron merecedores de mucho más reconocimiento por parte de la crítica. Y como ya es costumbre, una de las leyes de este humilde blog, es rescatar del olvido a los que tanto han hecho por la música.

Una vez más y desafortunadamente, la ciudad del rock  and roll se quedaba sin tres de sus estrellas. En 1995 el bajista Frank O’Keefe y el guitarrista Billy Jones nos dejaban para siempre y en 2007, Hughie Thomasson fallece de un ataque al corazón. Pero estos carismáticos músicos “fuera de la ley” no se fueron, sin antes elevar todavía más el rock a la categoría de arte.

A nuestro juicio, los Outlaws se consagraron como una de las bandas que realizaron uno de los últimos sacrificios por el rock en la década heroica de este género. Muy poco tiempo después, la escena musical cambiaba radicalmente, los sintetizadores y la música de baile predominarían en el día a día de la sociedad…

Dios salve al rock and roll.

Jimmy Johnson Band – Johnson´s Whacks (Delmark 1979)

Jimmy Johnson BandComo otros muchos grandes bluesman de la historia, Jimmy Johnson nace en 1928 en la localidad de Holly Springs (Mississippi), un estado fundamental para comprender la música blues, que tan amplio legado nos ha dejado.

Como en la mayoría de los casos de músicos de blues, desde muy temprana edad comienza a tocar instrumentos como el piano y la guitarra, empapándose  de ese estilo afro-americano  y espiritual que es el góspel. Posteriormente decide trasladarse a Chicago, dónde rápidamente destaca como un bluesman  pasional  y un cantante singular.

Durante los años sesenta, tuvo sus propias bandas, colaboró con infinidad de artistas  y en innumerables álbumes, pero tocando rythm and blues en una buena parte de ocasiones. En la década de los setenta, decide dar el gran paso, incorporándose a legendaria banda de Jimmy Dawkins, tocando blues, que de alguna manera era su auténtica devoción.

Después de su gira épica por el país del sol naciente en el verano de 1976, tocando en la banda del incombustible Otis Rush, del cual quedaría como testimonio el clásico en directo, “Live In Concert” y de colaborar con estrellas consagradas como Buddy Guy,  Jimmy Dawkins o Louis Myers, Jimmy Johnson  inicia su carrera en solitario, quizás algo mayor,  alrededor de los cincuenta años de edad.

Centrándonos en el disco,producido por Bob Koester, se graba  a finales del 78 y principios del 79 por “Delmark Records”, un sello esencial para el blues y el jazz. Contiene diez pistas, sin el más mínimo desperdicio, con temas muy personales e intimistas, en dónde reflejan su maestría a la guitarra, en algunos casos incendiaria.

Obtuvo multitud de críticas favorables y el tan ansiado reconocimiento por parte de los analistas del mundo del blues. Después de salir publicados los volúmenes clásicos de Alligator “Living Chicago Blues”, Jimmy encuentra su sitio, quizás un poco tarde, tras pasar toda una vida por las carreteras de los Estados Unidos, Europa y otros lugares del mundo, acompañando a un buen número de artistas y amigos.

Una mención especial, merecen los músicos de la Jimmy Johnson Band: el fantástico pianista Carl Synder, el bajista Ike Anderson, Dino Alvarez (batería), Rico McFarland (guitarra rítmica) y Jerry Wilson (saxo tenor).

 Jimmy JohnsonEn el álbum nos podemos encontrar temas de diversa índole, marcados por la corriente musical del blues del momento como el que abre el disco “The Twelve Bar Blues” o “I Stand Alone”, de estilo Funky “Slamming Doors” o “Jockey Sports”, del más puro estilo blues de Chicago como “Ashes In My Ashtray”o  el clásico “StranGe How I Miss You (When I Haven´t Even Lost You Let)”.

Una de las canciones más recordadas del álbum es la magnífica versión del estándar de Jazz “Take Five”, que allá por los años sesenta, inmortalizaría para siempre el recientemente fallecido Dave Brubeck. En esta versión, nos obsequian con un extraordinario trabajo a la guitarra y al piano por parte de  Carl  Synder y que unidos a temas como el divertido country “Drivin´Nails In My Coffin” y la triste balada “I Need Some Easy Money”, nos dejan un álbum que es considerado un clásico.

Jimmy Johnson fue un trabajador incansable, que afortunadamente sigue estando entre nosotros, pese  a sus altibajos y al terrible accidente sufrido por él y su banda a principios de los ochenta, trágico suceso en dónde perecieron dos de sus integrantes, quedando el resto malheridos.

En la actualidad,  continúa dedicándose a su verdadera pasión: el blues…