Black Sabbath – Paranoid (Vertigo Records 1970)

Black Sabbath (Paranoid)18 de septiembre de 1970. Sin duda, una legendaria fecha que permanecerá grabada a fuego en la memoria de la historia musical contemporánea. Desafortunadamente, también es considerada como maldita, por ser el día de la muerte del gran Jimi Hendrix.

Pero a su vez, fue un día de catarsis colectiva, de celebración y de luz.  Quizás, los británicos Black Sabbath recorrieron el mundo de los sueños y la senda de la locura, explorando magistralmente todos los rincones del subconsciente. Y tuvieron una extraña visión: le llamaron “Paranoid”.

A nuestro juicio, analizar uno de los discos más importantes que ha visto nacer el universo sonoro, es tarea difícil. Pero lo cierto,  es que con la publicación de Paranoid, los nativos de Birmingham abrieron las puertas del averno, dando origen  y definiendo de manera espectacular, un nuevo estilo al que hoy todos conocemos como Heavy Metal.

“Paranoid” es todo un álbum de culto y el primer disco de Heavy Metal de la historia.  Y aunque otras bandas del nivel de Blue Cheer, Led Zeppelin o Deep Purple ya habían endurecido anteriormente su sonido, añadiendo ese componente de fuerza y potencia a su música, los Black Sabbath han sido los pioneros y máximos exponentes del Metal.

BSB1970Y es que “Paranoid” significó mucho más que un álbum, tanto para el Heavy Metal como para el rock en general. Con él, se comenzaba a forjar la leyenda de Black Sabbath y de dos mitos del género: el guitarrista Tony Iommi y el peculiar cantante Ozzy Osbourne. Pero sin desmerecer lo anterior y desde nuestra humilde opinión, el bajista Geezer Butler y el baterista Bill Ward, llevaron al grupo hacia otra dimensión musical. Unos virtuosos músicos que lanzaron a Black Sabbath a lo más alto del olimpo.

Una serie de curiosos datos rodean al disco. En un principio, se iba a titular como “War Pigs”, (cerdos de guerra), pero debido a fuertes presiones de la discográfica, y a ciertos problemas derivados de la guerra del Vietnam, se le cambió el nombre a “Paranoid”.

Centrándonos en el álbum, segundo de su discografía, fue publicado por el sello Vertigo Records en 1970 e incluye 8 pistas. Aclamado por la crítica, obtuvo un gran éxito y cuatro certificaciones de platino,  alcanzando las posiciones más elevadas en los rankings de ventas, debido a su carácter innovador. Contó con la producción de Rodger Bain, que ya había colaborado con Black Sabbath en su disco homónimo.

Black Sabbath Band IIY por supuesto, destacaremos que este antológico Long Play es una obra sencillamente perfecta de principio a fin, tanto en calidad musical  y lírica. La tristeza y oscuridad de sus  letras,  hacen referencia a temas como los conflictos bélicos, la condición humana o las drogas.

Como ya es costumbre, haremos una mención especial a los inolvidables integrantes de Black Sabbath, que hicieron posible este monumental trabajo: Ozzy Osbourne (voz), Tony Iommi (guitarra) Geezer Butler (bajo) y Bill Ward (batería).

Desde el primer momento que el vinilo comienza a rodar, ya nos daremos cuenta del porqué de su grandeza. Inician con un poderoso “War Pigs”, arrollador tema de claro sentimiento antibélico, para continuar con el clásico entre clásicos “Paranoid”, canción estrella del LP y su hit más famoso, poseedor de un genial riff. Según cuentan, fue compuesto en media hora.

Band Black Sabbath

¿Qué decir del espectacular “Iron Man”?, pista célebre, apoteósico riff y otra joya de incalculable valor. Mejor escucharla. Otros cortes que completan el álbum son la relajada balada “Planet Caravan”, en dónde sentiremos en todo su esplendor, la característica voz de Ozzy Osbourne y en un aterrador “Electric Funeral”. Con un sobresaliente, calificaremos al guitarrista Tony Iommy en Rat Salad” y “Fairies Wear Boots”, con el que ponen punto y final.

 
Así concluye esta pieza angular del heavy metal y el rock, cortesía de Black Sabbath. Y han sido estos cuatro chicos ingleses procedentes de una época ya olvidada, los que descubrieron una nueva forma de entender la música. Quizás, fueron como una brillante luz de esperanza, que se abrió paso hacia un futuro incierto. Lo que sí es seguro, es que le otorgaron nombre propio: Heavy Metal.

Bienvenidos al infierno.