J. Geils Band – “Live” Full House

Por el amplio panorama del rock and roll fluyen directos colosales, antológicos y algunos de ellos incluso los podemos llegar a considerar históricos, dependiendo las circunstancias o acontecimientos que tienen lugar en cada momento.  Y sin dudarlo ni un instante, uno de los más arrolladores, poderosos y explosivos se llama “Live” Full House, perteneciente a la formación norteamericana J. Geils Band, que nos obsequió con este memorable álbum para el uso y disfrute de la comunidad rock en aquel ya lejano 1972.

Originarios de Boston, la J. Geils Band funciona en conjunto como una máquina perfectamente engrasada, en la que rara vez falla una pieza, en la que todos aportan, en la que cualquiera puede ser decisivo y en la que todos y cada uno de sus integrantes son importantes. Y estas piezas inolvidables, que nos dejaron este espectacular Live, fueron: Peter Wolf (voz), Stephen Bladd (batería), el incomparable armónica y uno de los protagonistas del disco, Magic Dick, J. Geils (guitarra), Seth Justman (teclados, voz) y  Danny Klein (Bajo).

Esta obra musical, tercera de su discografía, que nos brinda la J. Geils Band consta de ocho temas, en su mayor parte acertadísimas versiones que realizaron como el “Homework” del bluesman Otis Rush,It Serves You Right to Suffer” de John Lee Hooker, o el “First I Look at the Purse” de Smokey Robinson. Con una duración de aproximadamente cuarenta minutos, se hacen cortos,  pero que llegan a ser lo suficientemente intensos como para reflejar toda la fuerza, potencia y energía que desprende el rock and roll en su estado más puro.

Iniciaban con las  anteriormente citadas y trepidantes “First I Look at the Purse”, y Homework”, continúan con “Pack Fair and Square”, marcada por la sensacional armónica de Dick, llegan a la apoteósica e instrumental “Whammer Jammer”, en la que una vez más, ese mago llamado Magic Dick te hipnotiza, haciendo gala de un virtuosismo incontestable, regalándonos uno de los mejores solos de armónica a un ritmo frenético, que quedará para la posteridad. Te absorberán rápidamente, con el poderoso Hard Drivin’ Man, y el aire blues de “Serves You Right to Suffer”,  para finalizar con la pura dinamita de “Cruisin’ for a Love” y  “Lookin for a Love”.

La curiosa portada del disco, en la que la reina de corazones parece guiñar un ojo, es la nota divertida y anecdótica de este formidable álbum, todavía nos estamos preguntando porqué…

La J. Geils Band, bebió de diferentes géneros musicales como el Soul, el Blues y Rhythm and blues, y con este “Live” Full House, elevaron todavía más al rock a la categoría de arte.

Que Dios os bendiga…

¡¡¡Peligro, Rock And Roll!!!

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Jeff Beck Group – Truth (Epic 1968)

Sustituto de Eric Clapton en los Yardbirds, esta  legendaria banda se convierte en un nido de guitarras por dónde pasaron el propio Eric, Jeff Beck y Jimmy Page. Ha sido un grupo fundamental de la que se llamó “Invasión Británica” a principios y mediados de los sesenta, y como curiosidad, llegaron a salir en el film del director italiano Michelangelo Antonioni  “Blow Up”, interpretando un tema junto a un jovencísimo Jimmy Page en un famoso club de Londres en 1966:

 Poco después  abandonaría  este grupo esencial en la historia del rock para formar la “Jeff Beck Group” en 1967. La formación de esta banda, bajo la producción de Mickie Most (que ya había apadrinado a grupos como The Animals o Donovan), sirvió para conocer y presentar a músicos de sobra conocidos por todos nosotros, artistas de la talla de Rod Stewart, Ron Wood, Mick Waller, y ayudantes de lujo como John Paul Jones o el excelente pianista Nicky Hopkins.

“Truth” fue el álbum debut de la banda. Comienza en su cara A con una versión del “Shapes Of Things” de los Yardbirds, mucho más orientada al rock duro, con toques psicodélicos, dándonos una idea de lo que se avecina. “Let Me Love You”, es uno de los temas antológicos del disco, en dónde se puede disfrutar de las primeras veces que interactúan en la historia del rock la gran voz bluesera de Rod Stewart con la guitarra de Jeff Beck, con un sobresaliente Ron Wood al bajo y Mick Waller a la batería. “Morning Dew” es otra muestra más de la extraordinaria sincronía de la banda en plena evolución, con unas singulares gaitas añadidas al principio y al final. En el clásico compuesto por Willie Dixon “ You Shook Me”,  ejecutan un  blues  rudo, con el piano de un Nicky Hopkins soberbio. Y Para finalizar, el estándar  “Old Man River”, vieja canción de los años veinte interpretada especialmente por Rod, tocando Jeff el bajo y John Paul Jones el órgano.

La cara B arranca con una suave, acústica y tranquilizadora “Greensleeves” para pasar a un duro “ Rock My Plimsoul “ , seguidamente, uno de los más populares en la carrera de Jeff, el  “Beck´s Bolero”, maravillosa canción que bajo la influencia de “Bolero”, de Maurice Ravel concibe un tema sin precedentes en la historia de la música Rock, y como sorpresa, colaborando con él Jimmy Page, creador del tema y que usa una guitarra de doce cuerdas,  Keith Moon de los Who a la batería, y John Paul Jones al bajo junto a Nicky Hopkins“Blues de Luxe”  nos lleva al blues más puro, esta vez en una grabación en directo y de larga duración que incluye el álbum, y para terminar con el apoteósico “I Ain´t Superstitious” del bluesman Howlin’ Wolf.

En el año 2006 sale una edición remasterizada con siete temas extra, alguno que no se publicó en su día y temas repetidos alternativos junto algunos singles anteriores.

La primera  “The Jeff Group” se deshizo en 1969, después de una gira americana y de su segundo, último y glorioso álbum “Beck-Ola”, poco antes del concierto de Woodstook’69 perdiendo así la oportunidad única de colocarse en lo más alto, siendo uno de los precursores del sonido Hard-Rock y allanando el camino para los históricos “Led Zeppelin”. Varios de los integrantes principalesde la “Jeff Beck Group” siguieron carreras en importantes bandas a lo largo de los años como los “Faces” o “The Rolling Stones”.

Jeff Beck es un visionario del rock, que nunca estuvo encasillado en ningún género en concreto, y que después de una dilatada carrera sigue siendo un guitarrista peculiar, único e irrepetible… ¿Verdad?

 

Festival Express 1970

Durante el verano de 1970, algunas de las mejores bandas de rock and roll de la época toman un ferrocarril para emprender un inolvidable viaje musical que cruzaba diversos estados de Canadá. Cuando el tren se puso en marcha, se le llamó Festival Express.

A bordo, se encontraba una legendaria lista de pasajeros: The Band, Janis Joplin, Grateful Dead, Buddy Guy Blues Band o Delaney & Bonnie & Friends, junto a otros que les acompañarían en sus actuaciones como Ian & Sylvia and Great Speckled Bird Band, The Flying Burrito Brothers, Mashmakhan y Sha Na Na.

Con el mismo espíritu que en Woodstock’ 69, presentaban “Festival Express” estas fantásticas formaciones de rock. A lo largo de cinco días, vivieron, durmieron y ofrecieron conciertos, incluso en el interior del ferrocarril. También harían otras muchas cosas… en el tren de los excesos reinaba desafortunadamente, el alcohol, las drogas, y abundaba el LSD. Se detendrían en diferentes ciudades, como Toronto, Winnipeg, Calgary, y Vancouver, realizando en cada parada un concierto. Nunca llegarían a su destino en Vancouver, era imposible…

Se iniciaba este documental musical, entre anécdotas y entrevistas a sus participantes, que hacen su primer alto en el camino  en Toronto. Y la misión de abrir el festival corría a cargo de los Grateful Dead, del descendiente de gallegos Jerry García, interpretando una pegadiza Don’t Ease Me In”, todo esto, en medio de un ambiente muy tenso y de un público exaltado, que consideraba abusivo el precio de dieciséis dólares por acceder al festival.

Para calmar los ánimos, Jerry Garcia y sus Grateful Dead, cogieron sus equipos de sonido y ofrecieron un concierto gratuito en un parque cercano llamado Coronation Park. Seguidamente le tocaba el turno a The Band con “Slippin’ And Slidin’” con un Robbie Robertson,  sencillamente espectacular… Se embarcaban de nuevo, hacia la siguiente ciudad, y podremos observar un mini-concierto dentro del tren con Jerry Garcia tocando “Better Take Jesus’ Hand”.

Y ya en Winnipeg, la genial actuación de Buddy Guy y su incombustible banda de blues con “Money”… sin palabras, los Flying Burrito Brothers dan buena muestra de su excelente country-rock con “Lazy Day”. Nuevamente, The Band, nos regala ese célebre tema, “The Weight”, y al que podemos considerar como patrimonio de la humanidad.

Cae la noche, y uno de los momentos más especiales de la historia del rock and roll, se produjo durante la actuación estelar de Janis Joplin, quenos dejó la interpretación de su magistral “Cry Baby” para la posteridad, iluminando una vez más el firmamento del rock. Desgraciadamente, su inigualable y potente voz, se apagaba para siempre tres meses después. Y este  “Festival Express”,  es uno de los mejores documentos visuales en  dónde mejor podemos captar y apreciar a esta eterna cantante del blues y rock.

(Con dirección a la siguiente ciudad, realizan un STOP para comprar bebidas…)

 En Calgary, hubo espacio para la diversión a cargo del grupo Sha Na Na,  que también tuvo su papel en Woodstock’69, realizando un simpático rockabilly, con unascoreografías algo caóticas… Seguían los Grateful Dead, con “New Speedway Boogie“, que posee una excelente jam. Continuaba Ian & Sylvia & The Great Speckled Bird, y The Band con su emotivo “I Shall Be Released”. Y para poner el punto y final, otra vez Janis Joplin, increíble, con su potente “Tell Mama”, nos transmite toda la fuerza y energía que desprende el rock and roll.

Y así se despedía este festival, filmación transcendental del universo musical, que permaneció oculta en el garaje de uno de sus productores varias décadas. Treinta y tres años después, rescatarían del olvido esta importante parte en la historia del rock and roll, teniendo su estreno mundial en el Festival de Cine Internacional de Toronto en 2003.

Financieramente fue un completo desastre… como la vida misma…

Otis Rush – Mourning In The Morning (Cotillion 1969)

La carrera musical de Otis Rush se inicia a finales de los cincuenta, grabando algunos singles de cierto éxito en el sello Cobra Records, en el que comienzan a despuntar bluesman de la talla de Buddy Guy o Magic Sam. Jóvenes talentos que dieron aire fresco al blues de Chicago llegando a crear lo que se denominó “West Side Sound”. En esta época y aunque fuese un sello muy pequeño se forjó una etapa crucial para el blues de Chicago con la inestimable ayuda de Willie Dixon.

Durante los años sesenta, Otis Rush continuaba trabajando y grabando singles para casas como la Chess, actuando por todos los Estados Unidos, dando  muestras de la impresionante calidad que poseía, e influenciando a jóvenes músicos como Eric Clapton, Mike Bloomfield y más adelante al mismísimo Stevie Ray Vaughan.

A principios de los sesenta, saldría a la luz un álbum en el que se escogieron algunos singles para publicarlos posteriormente en 1969, no juntos, si no de forma individual, grabados en la Chess, temas de Albert King y de Otis Rush que se unieron en un disco que se llamó “Door To Door” en el que se dio la curiosidad de que eran los dos zurdos.

No sería hasta el año 1969 cuando verdaderamente Otis Rush publica lo que sería su primer álbum en solitario para el sello Cotillion Records (filial de Atlantic), bajo la producción de Mike Bloomfield y Nick Gravenites, y realizado en el Fame  Recording  Studios, con sede  en  la ciudad de Muscle Shoals (Alabama). Acompañado por una legendaria formación de músicos de sesión llamada “Muscle Shoals Rythman  Sección”, en la que destacaba un impresionante elenco de extraordinarios instrumentistas, con una sección de vientos increíble y componentes de una calidad sin igual, como el guitarrista de blues  Jimmy Johnson, el baterista Roger Hawkins, o los teclados de Barry Becket,  más adelante  creaban debido a su éxito y  a sus antológicas actuaciones al lado de otras célebres estrellas del momento, la “Muscle Shoals Sounds”.

 “Mourning in the Morning” incluye once temas, como el clásico “Feel So Bad” de Chuck Willis, o composiciones propias como la tantas veces versionada “It Takes Time”, la mayor parte pertenecen al tándem  formado por Mike BloomfieldNick Gravenites. Algunos son de  corte claramente Soul como “Me”, “Working Man”, “Cant´t Wait No Longer” o “Baby, I Love You”. Con “Gambler´s Blues” y  “Reap What You Sow” nos transmite  la esencia del blues auténtico en estado puro, dando muestra de las joyas que contiene éste clásico que para mayor sorpresa, cuenta con la colaboración estelar del virtuoso guitarrista Duane Allman.

Otis Rush es uno de los más admirados dentro y fuera de la familia del blues, tanto en América como en el Reino Unido, trabajador incansable que hizo a este género musical un poco más grande. Posee una magnífica voz y es un guitarrista peculiar en su condición de zurdo, y simplemente por dejarnos para la posteridad sus dos temas magistrales que fueron “All Your Love” y “I Can´t Quit You, Baby”,  tendrá siempre nuestro más profundo respeto.

Aaron Varnell y Joe Arnold: saxo tenor. Ronald Eades: saxo barítono, Gene “Bowlegs” Miller: trompeta, Jimmy Johnson y Duane Allman: guitarras. Gerry Jemmont: bajo . Barry beckett y Mark Naftalin: teclados. Roger Hawkins: batería.

Derek and The Dominos – In Concert

A este género musical denominado blues lo cubre un aura mística, posee una cierta capacidad innata, que es capaz de atrapar a cualquier banda entre su maravillosa estructura de sencillos compases, y si le sumamos la potencia y energía que desprende el rock and roll, el resultado que se obtiene es “In Concert”, un inolvidable doble álbum en directo de blues-rock, de esos que perduran para siempre en la memoria y que permanece inalterable al paso del tiempo.

Con alma de blues y corazón de rock and roll, se presentaban los legendarios Derek and The Dominos de Eric Clapton, en ese santuario del rock llamado Fillmore East de Nueva York, aquellas célebres noches del 23 y 24 de Octubre de 1970.

Iniciaban la primera parte de este recital con “Why Does Love Got To Be So Sad”, y “Got To Get Better In A Little While’, conteniendo ambas unos impresionantes pasajes instrumentales, continúan con el increíble “Let It Rain”, a sus infinitos diecisiete minutos de duración los envuelve una atmosfera hipnótica, con un Clapton… sin palabras, hasta llegar a uno de los puntos culminantes con “Presence Of The Lord”, clásico entre clásicos con el que rememoran épocas gloriosas, de una formación histórica como fue Blind Faith, de la que Eric Clapton, Stevie Winwood y Ginger Baker fueron protagonistas principales, a finales de la década de los sesenta.

La segunda parte abre con “Tell The Truth”, tema que inmortalizó el virtuoso maestro de la “Slide Guitar”, Duane Allman, que prestaba su guitarra en el único álbum de los Dominos: “Layla and Other Assorted Love Songs “, seguían con “Bottle Of Red Wine”, y “Roll It Over”, para finalizar con el poderoso “Blues Power”.

Este disco fue grabado en 1970, durante una gira que el grupo realizó por los Estados Unidos de América. Originalmente fue publicado en 1973, y en rediciones posteriores como la de 1994 titulada “Live At The Fillmore”, incluían temas extra como la versión del Little Wing” de Jimi Hendrix, “Nobody Knows You When You’re Down And Out”, o “Key To The Highway” entre otros.

La travesía de los Derek and The Dominos por la música sería breve, el infortunio y la tragedia persiguieron a varios de sus integrantes durante años, al batería Jim Gordon se le diagnosticaron severos problemas mentales, el bajista Carl Radle falleció víctima del alcohol y las drogas, y Eric Clapton estaba sumido en una fuerte adicción a la heroína, de la que afortunadamente consiguió salir. El ex-componente Duane Allman, que solamente participó en el primer álbum de esta formación, “Layla and Other Assorted Love Songs “, muere en un fatídico accidente automovilístico a los 24 años de edad. Poco después disolvieron el grupo, pero no se fueron sin antes dejarnos esta obra, que sirvió para iluminar una vez más, el firmamento del rock and roll.

Eric Clapton (guitarra, voz),  Bobby Whitlock (teclados, voz, guitarra acústica), Carl Radle (bajo), y Jim Gordon (batería, piano).

“Este artículo se lo dedico a Victoria, a la que doy infinitas gracias por trece años de especial paciencia y comprensión, y sobre todo de mucho rock and roll”

Hendrix- Band of Gypsys (Polydor 1970)

Considerado el mejor guitarrista de todos los tiempos, este mito e icono del rock por antonomasia, llamado James Marshall Hendrix, se embarcaría en una nueva aventura, después de deshacer “The Jimi Hendrix Experience”, crea una nueva banda, denominada “Gypsy Sun and Rainbows”,  de muy poco tiempo de duración y recordada por su estelar participación en el legendario concierto de Woodstock en  agosto de 1969. Cuatro meses después pasó a  formar la “Band of Gypsys”, manteniendo a Billy Cox al bajo e incorporando al excelente baterista Buddy Miles.

Chas Chandler, el bajista de uno de los grupos más memorables de mediados de los sesenta, “The Animals”, junto a Eric Burdon, fueron los descubridores de Jimi Hendrix.  En 1967 le proponen actuar en la vieja Inglaterra, creando un impacto absoluto y dejando estupefacto al público de todas las salas en dónde tenían lugar sus fantásticos conciertos.  Siendo productor de los dos primeros  álbumes de Hendrix,  como en la grabación del maravilloso “Electric Ladyland”, Chas Chandler dejó de producirle, dado los numerosos desencuentros y abusos, puesto que Chandler tenía una orientación musical mucho más pop y comercial. Por el contrario, Jimi Hendrix mostraba sus inquietudes y una visión profunda del rock and roll más allá de lo convencional, experimentado continuamente, mostrándonos su libertad y dejando salir el animal salvaje  que llevaba dentro.

Sin despreciar en absoluto sus tres iniciales obras maestras de la era del rock, éste” Band of Gypsys”, bajo la producción del propio Jimi, se presentó en directo el treinta y uno de diciembre de 1969 y el uno de enero de 1970, en el Fillmore East de Nueva York.

Fueron un total de cuatro shows, de los cuales seis temas, son elegidos de la actuación que tuvo lugar el uno enero del 70, todos ellos de nueva factura, vislumbrando así una entrada prometedora para una nueva década y para una época de grandes cambios.

Con unos arreglos vibrantes, un sonido magnífico y una mezcla de Rock-Soul-Funk, el disco comienza  en la cara A con “Who Knows”, más de nueve minutos  que nunca quieres que lleguen a su fin…, y con una batería espectacular a cargo de Buddy Miles, interactuando a dos voces, para pasar a la soberbia “Machine Gun”, con cierta inclinación a la guerra, realizando unos solos espectaculares y emulando sonidos de armas, helicópteros etc… Siendo uno de los temas más ácidos del rock y basándose desafortunadamente, en lo peor que el ser humano puede llegar a hacer.

 La cara B arranca con el tema de cabecera de Buddy Miles: “Changes”, compuesta por él  y llegando a ser co-protagonista de la formación. “Power of Soul” y “Message to love”, son dos ejemplos de la fuerza de la banda con un Hendrix espléndido, usando junto a su Fender Stratocaster una técnica increíble en el uso de los pedales Fuzz-Face, Wah-Wah pedal, Unio-vibe and Octavia. Y para finalizar “We Gotta Live Together”, otra muestra más de la complicidad inusual de Jimi, Buddy y el bajista Billy Cox, todos ellos extraordinarios.

En 1999 se editaría un doble CD, “Live at Fillmore East”,  bajo la autorización de su familia, y con mucho más material en dónde se puede disfrutar todavía más de este genio de la música, zurdo universal y maestro de la guitarra eléctrica que pocos meses después nos dejaría huérfanos de su fantasía y especial talento a los 27 años, aquel maldito 18 de septiembre de 1970.

Crosby, Stills, Nash & Young – 4 Way Street

Uno de los episodios más célebres de la historia musical contemporánea lo escribieron y con letras mayúsculas, el cuarteto integrado por los reyes del folk-rock: David Crosby, Stephen Stills, Graham Nash y Neil Young; aquellos que con su legendario álbum en directo “4 Way Street”, publicado en 1971,le otorgaron banda sonora a nuestras vidas, dejando su nombre inscrito en las primeras páginas de este arte denominado rock and roll.

Esta obra debió de ser un sueño, para una película que quizás se realizó en el cielo, iluminando con bellas armonías vocales y perfectas melodías de guitarras acústicas, los escenarios del  Fillmore East de Nueva York, el Auditorium de Chicago y el Forum de Los Ángeles, aquel inolvidable verano de 1970.

Pero este “4 Way Street” es mucho más que un disco, lo podemos considerar como la crónica de una época en la que la agitación social, la división de la guerra del Vietnam, los disturbios raciales, las protestas en cientos de universidades, sumado a tiempos difíciles y políticamente cargados, eran factores que predominaban en el día a día de la sociedad.  Y este memorable cuarteto, con sus incisivas letras como única arma, envió un mensaje de paz y libertad a  toda una generación.

La primera parte acústica de este directo, contiene clásicos como “Chicago / We Can Change the World” (nosotros podemos cambiar el mundo), la maestría de “Cowgirl In The Sand”, perteneciente a Neil Young, eincluido en su álbum de 1969 “Everybody Knows This Is Nowhere”,el exitoso hit de Stephen Stills, “Love the one You’re with”, la emotividad reflejada en la balada “Right Between the Eyes”,  el histórico “Teach Your Children” de Graham Nash, es una pieza que procede de una etapa anterior de Nash en el grupo británico “The Hollies”. Anteriormente se publicaba en otro extraordinario trabajo de CSNY como fue el “Deja Vu” de 1970.

Uno de los momentos más especiales del concierto se produce durante la interpretación de “49 Bye-Byes-America’s Children”. A mitad de tema, y entre los  aplausos de un público totalmente entregado, entonan al viento aquel maravilloso y pegadizo estribillo de “For what it’s worth”, con él que nos transportan en un nostálgico viaje a un ya lejano 1967, recordandoa la banda Buffalo Springfield, de la que Neil Young y Stephen Stills fueron integrantes.

La electrizante segunda parte, ya con el batería Johnny Barbata y Calvin “Fuzzy” Samuels al bajo, consta de clásicos como “Souther Man”, tema inmortal e imperecedero, que lleva el sello característico e inconfundible de un músico colosal llamado Neil Young, “Ohio”, es…simplemente genial, los infinitos catorce minutos de “Carry On”… nunca quieres que lleguen a su fin. Y para finalizar, la sutileza de Find the Cost of Freedom”.

Una vez que concluyó la producción de este “4 Way Street”, Crossby, Stills, Nash & Young, decidieron disolver el grupo, pero no se fueron sin antes dejarnos esta joya de incalculable valor, revelándonos la música de una época, que sigue y seguirá, resonando eternamente en este nuevo milenio.